El Ayuntamiento de Madrid prevé inaugurar el próximo 24 de noviembre la nueva Gran Vía tras la reforma que se está llevando a cabo y que contempla entre otros aspectos la ampliación de las aceras.

De esta manera, la inauguración se hará coincidir con el encendido de las luces navideñas, previsto para el mismo día, según avanzó el delegado del Área de Gobierno de Desarrollo Urbano Sostenible del Ayuntamiento, José Manuel Calvo, en declaraciones a la Cadena SER.

El objetivo de las obras para ensanchar las aceras, que comenzaron en el mes de marzo, es que el reparto entre peatones y vehículos sea más equitativo.

También se busca reducir las emisiones contaminantes en el centro de la capital, por lo que el tráfico pasa a tener cuatro carriles (en lugar de seis), mientras que los peatones suman 5.400 metros cuadrados.

Con la reforma, en la que también se añadirá arbolado y se renovará el mobiliario y el alumbrado, la Gran Vía se prepara para su cierre al tráfico de los no residentes, un proceso que ocurrirá en junio, cuando se integre dentro de la nueva zona cero emisiones, que convertirá el centro de Madrid en un gran área de prioridad residencial.